Fabiana Bravo
Cambiando de Piel.
“El cambio de piel de las serpientes se realiza para mantenerse en buena salud, ya que, al ir creciendo, precisan de una “camisa” mas grande, aprovechando de paso para la renovación de esta especie de coraza externa de escamas con textura flexible que las libra de ciertas picaduras o mordeduras, roces contra el suelo o ramas.
De paso, al mudar la piel se libran de parásitos que pudieran tener alojados. Los símbolos de la medicina suelen evocar los cambios de piel por ser una especie de liberación y regeneración para la capa más externa del cuerpo”
Cuando decidí cambiar de piel todo tuvo mas sentido. Estaba en plena crisis personal con mi carrera. Cuestionaba muchas cosas en mi vida que no sentía no me aportaban nada productivo.
Luego de pensarlo mucho y entristecerme porque no sabía que hacer con mi vida me puse a pensar “¿ qué me gusta?”, “¿ qué cosa se hacer que me apasione?”. De repente todo se aclaró ante mis ojos y la respuesta llegó al instante: Pilates.
Practiqué Pilates desde que me enteré que existía, allá por el año 2000 mas o menos escuché hablar sobre esta técnica y me dispuse a aprender por mi cuenta. Me hice seguidora de videos y encontré algunas clases en gimnasios de las cuales me volví la más fanática. Aparte del Pilates yo practicaba mucho spinning y máquinas y en esos entrenamientos me lesioné fuertemente ambas rodillas.
Recuerdo que estuve en terapia mucho tiempo y me recomendaron natación. Luego de la natación y de encontrarme en mejores condiciones estaba temerosa de regresar a las rutinas con máquinas así que averigüé sobre algún método que me pudiera tonificar, estirar, fortalecer el cuerpo sin lesionarme. La respuesta fue Pilates Reformer así que se imaginarán que me volví fan número uno del reformer de la mano con una excelente profesora, Milagros Gómez, del estudio MyM pilates.
Milagros fue una de las personas que estuvo a mi lado en la etapa de dudas existenciales sobre que hacer con mi carrera. Cuando le comenté que me gustaría aprender para enseñar Pilates me animó muchísimo y me comentó de Marisa Velásquez, la profesora que la formó en las disciplinas de Pilates Mat, Reformer y Yoga.
Recuerdo que ese día me fui con el dato de Marisa en la cabeza y tras conversarlo con mi esposo llegamos a la decisión que era el momento preciso para transformar todas mis angustias en algo que me enriqueciera cómo ser humano así que me comuniqué con Marisa ese mismo día.
Desde el primer día que puse un pié en su estudio me sentí una persona nueva. Estaba tan emocionada con la idea de empezar desde cero que todo me hacía feliz: desde acompañarla en todos sus horarios hasta seguirla a sus clases de yoga si era posible.
Marisa me fue explicando todo lo que se necesita para ser una buena profesora: desde los alineamientos correctos en cada ejercicio hasta cómo afinar el ojo para tratar como es debido a cada alumno.
Es increíble como con la práctica uno se va dando cuenta de cuales son las fortalezas de uno mismo y como puedes aplicarlas en los diferentes cuerpos y personalidades que ingresan a las clases.
Conocí muchos casos desde mujeres que habían dado a luz recientemente y que quería recuperar la tonicidad y el control de su suelo pélvico hasta mujeres con escoliosis severas que con el tiempo se convirtieron en todo un ejemplo en la práctica del Pilates Reformer.
He tenido la suerte y la bendición de formar parte del equipo de profesores de Marisa. Me he sentido inmensamente felíz dedicándome a dictar clases y recibir comentarios de satisfacción y agradecimiento de las alumnas.
Me sentía súper orgullosa cuando Marisa me pedía que la reemplazara y recuerdo que nada fue mas grande para mi que tener mis propios horarios.
Con este cambio de piel desintoxiqué mi mente, mi cuerpo y mi espíritu.
Cambié mi forma de ver la vida y descubrí lo rico que es hacer algo por el bien de otros.
No cambio mi experiencia como parte del staff de Marisa por nada del mundo.
¿Lo recomiendo? 100%!!!.